La exposición El fuego que no produce de Lucía Vidales se encuentra actualmente en el Museo Cabañas. Estará hasta el 4 de febrero de 2024. Si eres de Guadalajara o estás de visita por esta ciudad, no debes perdértela.

Sobre El fuego que no produce de Lucía Vidales.

La discusión sobre las formas se pensaría hoy obsoleta o, por lo menos, sentirse añeja ya que antes se concebía la forma desde una óptica idealista. En esa perspectiva lxs artistas imponían una intención o un comportamiento a la materia. La forma de hacer las cosas se concebía en un sentido único, moderno y productivista; implicaba manipular esas cosas e imponer lo humano sobre todo lo demás.

Sin embargo, no se trataba de lo humano en su sentido concreto e históricamente determinado sino de lo humano abstracto, categórico, jerárquico, antropocéntrico e idealista, sin tomar en cuenta procesos históricos más amplios como los de los seres vivos, los minerales, los planetas y el cosmos.

Obra de la exposición "El fuego que no produce" de Lucía Vidales

En el pensamiento actual del siglo XXI, se observa un interés en recuperar las problemáticas relacionadas con las formas. El neomaterialismo, el materialismo especulativo, el realismo especulativo o el neo-realismo son movimientos filosóficos ejemplo de eso.

¿Cómo se crea la forma de algo, la forma de una montaña, de las nubes, del genoma, de las partículas? ¿De las constelaciones o el universo, las ciudades, los objetos y también de las pinturas? Son preguntas, en mi caso hechas específicamente desde la pintura, pertinentes. Aquí, vale la pena decir, no se piensa en una esencia formal de la pintura, modelo hegemónico, sino sobre cómo se ha comportado el entramado de sucesos que permiten el ensamblaje-pintura.

Todo lo anterior me viene a la mente cuando pienso en la obra de Lucía Vidales; pienso en el color que nace forma… En la pintura de Lucía Vidales (aclaro que en algunos casos) el color no se ve, sino que se siente. Un viridian hace fuego porque sentimos su radiación; su destrucción. Las formas que brotan del color nacen heridas, fragmentadas, misteriosas.

Artista plástica Lucía Vidales
Lucía Vidales, artista plástica. Foto sacada de su Instagram @lucia_vidales

El color tiene agencia, se autoorganiza, se fractura, suspende, enreda, ensucia, y brota; se riega e incinera.  El color de las cosas se enuncia, arrebatando su cosidad, su independencia de los ojos, su radiación cósmica; ese color que explota y se dispersa, que mancha las cosas, que las ataca.

En ese sentido, no es el color de un incendio o el de la noche sino la noche como color. El fuego que se enardece entre los grises y los amarillos, entre las fisuras de un blanco ensordecedor y las miradas apenas perceptibles de un negro hollín que lo tizna todo. El color nace forma, no implica informe sino que se forma, deforma, malforma o transforma.

 

El color de las cosas se enuncia, arrebatando su cosidad, su independencia de los ojos,  su radiación cósmica; ese color que explota y se dispersa, que mancha las cosas, que las ataca. En ese sentido, no es el color de un incendio o el de la noche sino la noche como color.

La obra de Lucía Vidales lo demuestra; así el fuego de sus pinturas no produce. Podría sonar contradictorio, pero no todo lo que surge produce. Pienso en la chispa que al nacer destruye, deforma o incinera. Por ejemplo, en la obra Iluminaciones los azules y rojos no son en abstracto, sino en su interacción; no son simultáneos, pero su tiempo es misterioso, no porque un color se aplique primero hace el origen del otro, sino porque al contener dos tiempos en tensión, el color brota surge en su sentido destructivo, asciende pero a la vez quiebra el gris que carga las siluetas y los fantasmas.

Obra "Iluminaciones" de Lucía Vidales

Título: Iluminaciones.
Autora: Lucía Vidales Lojero.
Año de producción: 2023
Técnica: Óleo y acrílico sobre tela.
140 x 115 cm

En la obra Bruja, el verde claro que no acentúa sino que infecta o, más bien, sustrae la pierna, no surge de componer el color, ni de contrastar, sino de un tiento, un intento, una tensión que devora los rojos, los óxidos, los violetas y grises del cuerpo principal. El rojo surge y el verde claro lo rasga. Aquello se da sólo en tensión: tensión de las formas que surgen del color.

Pintura "Bruja" de Lucía Vidales

Título: Bruja
Autora: Lucía Vidales Lojero.
Año de producción: 2023
Técnica: Óleo y acrílico sobre tela. 

Incluso en La mala fama el color propio del negro, con su materialidad de carbón y opacidad, se incendia desde los grises, azules y viridian que se entrelazan en transparencia. Esa es una cuestión importante en la obra de Lucía Vidales: la elección por la transparencia busca ahogar cualquier intento de productividad, desafiando el mito moderno y actual. Se recupera el tiempo de la transparencia, aquel que proviene de los ríos y lagos, negada transparencia que permite confundirse y desorientarse.

Pintura "Mala Fama" de Lucía Vidales

Título: Mala Fama
Autora: Lucía Vidales Lojero.
Año de producción: 2023
Técnica: Óleo y acrílico sobre tela. 

En la pintura de Lucía Vidales el color no se ve, sino que se siente. Un viridian hace fuego porque sentimos su radiación; su destrucción. Las formas que brotan del color nacen heridas, fragmentadas, misteriosas.

Lucia Vidales El fuego que no produce 7
"El verde claro que no acentúa sino que infecta o, más bien, sustrae la pierna"
Lucia Vidales El fuego que no produce 5
"El color propio del negro, con su materialidad de carbón y opacidad, se incendia desde los grises, azules y viridian que se entrelazan en transparencia."